Mi problema con Raúl

tags: Cuba, Asamblea Nacional del Poder Popular, debate social, transparencia, economía, socialismo participativo, actualización del modelo económico, estalinismo, Raúl Castro
 
Creo que es una persona interesante, sin dudas es hombre de pasiones tremendas -aún lo recuerdo llorando a su compañera de toda la vida-, y a la vez un fervoroso creyente en el orden, la disciplina y los canales adecuados. Nada, que nos podríamos llevar bien, si él no fuera presidente en la misma nación donde yo soy «excéntrica política» -ya saben quienes me leen que, si me describo con la otra palabra, me quedo sin cuenta de correo.
 
Hoy dejé muchas cosas de lado para oírle hablar, y no se si valió la pena. Como muchas otras personas, esperaba un cambio radical, una noticia que afectara TODO. Puras ilusiones alimentadas por la prensa interesada del otro extremo del la Florida. Solo se que seguimos en guerra contra la burocracia y la corrupción. Que un montón de funcionarios ha sido atrapados con las manos en la masa -las cebollas, los ajos y las vacas, para ser precisa- y que sus testimonios de cómo implementaban la maldad malvadosa de defalcar al Estado -o sea, a mi- serán mostrados a militantes del PCC, integrantes de la Asamblea Nacional y dirigentes de los gobiernos provinciales del gobierno en sus respectivas localidades y con carácter reservado.
 
Ahí es donde está mi problema con Raúl: él quiere hacer esa guerra «con las gastadas armas» del verticalismo discreto que engendró a la burocracia vigilante y amenazada. Yo ya he dicho que solo estoy  disponible para la «guerra de todo el pueblo» contra la cotidiana falta de derechos que da poder a esa casta parásita y vende-patria. No veo avances significativos, no veo cambios en el modo en que «bajan» las instrucciones del ministerio hasta la calle, ni señales de que los sindicatos sean capaces de enfrentarse a sus administraciones, y ¡ni hablar de esa matraquilla! de ahorrar recursos y disminuir gastos sin que nos digan a menudo cómo ejercer nuestro derecho a colaborar, a modelar esas líneas e intensiones.
 
Una sociedad socialista sin siquiera el simulacro de control obrero, ¿qué es?
 
Si Raúl Castro logra que Granma publique una, solo un noticia sobre la corrupción antes de que llegue la Nota Oficial -con nombres, direcciones, medios y sobornnos- entonces admitiré que por los dos caminos se puede llegar a la Roma del socialismo. Mientras… ¿quién tiró la tiza? ¡El Jefe ese!

2 comentarios en “Mi problema con Raúl

  1. Está muy bueno el post. Me gustó. Sencillito y elocuente.
    Es muy gracioso como el discurso y la praxis de nuestro Presidente, no electo por nosotros (quién podría creerse que esa asamblea a la que ahora le pide que no vote unánime(por decreto), puede representar algún «nosotros») se distancian todos los días.
    Yasmín, hace varios años que no nos vemos, pero te mando un abrazo!
    Daniel Silva

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